16 nov 2010

XXIX

Era necesario el viaje para quitar
el alquitrán del interior.
Era necesario escapar para encerrarse
en un verde cerro,
estirarse en la hierva húmeda
para acariciar los verdes cabellos
y aullar como perro a las alturas...

Había que inhalar Sol de campo,
para volver a brotar y
adentrarse en la sombre del vasto bosque
y correr por todo lugar...

Escalar el nogal y dormirse
junto al canto de un zorzal
Echar unas pocas raíces
en el frío estero
para luego saltar y nadar...

-En fin... nuevamente me topo con la grata sorpresa de que me faltan las palabras para expresar toda esta realidad...

30 sept 2010

XXVII

Prefiero trabajar la tierra bajo el mortífero sol de Enero,
gozar del dolor y el cansancio,
de la angustia del lento andar del viejo Cronos
mientras la auriga de Helios avanza hacia su ocaso...
Todo eso prefiero antes que vivir en la comodidad de la ciudad,
en donde todos están bajo el conjuro de un puto mundo de plástico y mierda.

9 sept 2010

XXVI

...y fue cuando llegué a las orillas de un mar negro,
derramaba la misma sangre del Diablo
mientras un cachorro me guiaba por la sombra.

La blanca espuma del mar demuestra la flaqueza
de una luz moribunda frente a un opresivo horizonte negro...
Tan negro e inspirador
como la más desgraciada de las penas.

Han sido estos mares y mis grises campos,
ha sido este horizonte tan lejano
y digno de perderse como mi propio futuro,
quienes me han llevado a este borde de la misma locura...

2 ago 2010

XXV

Obligación, ahí el problema...
Discrepo con la condición social del mundo de hoy,
que desagradable me resulta el vulgar dinero
y las bases que han impuesto para ser alguien
en este mundo tan perdido...
Para mi el mundo resulta cruel, la muerte misma,
o quizá me equivoco en atribuir a la muerte el carácter de terrible...
Es la vida la terrible, cruel y obscena,
hace tiempo que dejó de sonreírme,
y siento que se esmera en hacerme cuestionar mis situaciones...
Brincaría del barranco, pero ni la vida me pertenece...
Estoy acá no por mi, sino por mis seres queridos
y mientras ellos existan, yo debo seguir viviendo.
También la tristeza que se acomoda de buena forma
a mi carácter reservado,
no así la felicidad,
que se me arranca como arena de entre los dedos,
me dura unos minutos, tal vez horas,
pero al más leve viento, se opaca todo.
No hubo filosofo, escritor o “artista” que fuera muy feliz
todos estaban llenos de nostalgia y melancolía
porque la felicidad sólo estaba en el mundo de los sueños,
en la idealización de algo
y yo, idealizo todo, he ahí el problema...
Dice el buen Martín "¿Quién, en sus indagaciones, no podría reconocer los logros de la Muerte?
¿Sus distinciones, su status?
"
y termina con esto "Hay que darle al transcurso de nuestra vida un toque de singularidad, una calidad que se margine, incluso que bordee en lo mágico, en lo sobrenatural. Aunque sea mentira, aunque no sea real..."
Singularidad, siempre se la he dado
desde que me hice hombre, desde que dije; abordaré en soledad esta vida, no necesito de la disyuntiva de la mente
ya que me valgo por mi...
Siendo de este modo, donde descubrí
que la felicidad misma sólo es real, cuando se comparte,
supongo que algún día podre compartirla.....

29 jul 2010

XXIV

Antes pensaba en vivir la vida rápido,
pero al pasar los años me he dado cuenta
que es en la lentitud en donde se esconde cierta “inmortalidad”...
Siendo pausado, hay siempre un mejor análisis
y resulta más fácil conservar el sigilo,
pese a que alguna reminiscencia menos deseada
acompleje a la olvidada alma, en fin...
Conste que al haber pensado esta nueva tontera no deseo para nada la vida eterna.

XXIII

"Las flores son como las mujeres;
todas son lindas y delicadas
e incluso la más fea, siempre tiene algo de especial..."
Así lo escuché de un viejo un día.
Pero yo discrepo de esto,
Las flores no son ricas,
me he echado algunas en la boca
y no son para nada apetecibles,
definitivamente en comparaciones,
tampoco hay algo escrito
y aquí los estetas no pueden opinar.

23 may 2010

XXII

De cada uno de mis amores
sólo he sabido acarrear pena,
tanta traición y mentira
las he aprendido a ahogar en un vaso...
Cada una de sus palabras
las ha hecho callar el viento
Y cada uno de sus actos
han sido sepultados
por las arenas del tiempo...

No queda mucho más que el sueño,
el vacío y el sutil silencio...
Ni siquiera rabia o mi amada ira,
sólo calma gris,
mi fiel compañera...