20 feb 2011

XXX

El tiempo de vacaciones es azotado
por el constante ruido del metal
dándole con ímpetu al cemento.
La fuerza empleada bajo el ardiente Enero
queda plasmada en heridas y meros malestares...

Después de la faena, al caminar por el centro y su paseo,
todo se transforma en un paraíso
de ninfas y putas hermosas.
Ahora entiendo la calentura del obrero,
que durante diez horas diarias
se rodea de otros seres como uno
aullando con simpatía a cada mujercita
que pasa por la calle...

Ya en casa, me enpeloto para darme un baño de pálida luna,
las espinas de algo que alguna vez fue pasto
pincharon las delicadas plantas de mis pies,
siempre tan sensibles, me apestan un poco...
Una cerveza intenta embestirme con embriaguez,
lamentablemente para ambos
se me hace un poco imposible
que con sólo una lata me pase algo,
y debo admitir que la droga se ha hecho un gran aliado
en mis salidas al solitario más allá,
y sin eso me resulta aburrido el exceso,
mejor, iré a encender algo...

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